Mémoires de Joseph Fouché PDF

Nació el 21 de mayo de 1759, en el puerto de Nantes, Francia. Fue hijo de una humilde familia marinera. En su niñez, durante la mémoires de Joseph Fouché PDF utilizó el nombre de Joseph de Rouzerolle, fue enfermizo y endeble. Ingresó en el seminario como religioso de la Congregación del Oratorio.


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Réédition de la deuxième édition (1824).

Audaz, frío, ambiguo, impenetrable, Fouché no tenía personalidad, por eso su agilidad. Fouché no destacaba por su presencia en la vida pública, no era de los que hablaban a voces en las tribunas de oradores, ni de los que proclamaban discursos grandiosos, más bien actuaba por detrás moviendo los hilos de la política con movimientos silenciosos e inapreciables a simple vista. Era más grande para él la satisfacción de saber que el poder lo controlaba bajo las sombras que el tener un título de gobernante. Al estallar la Revolución el 14 de julio de 1789, que apoyó con ardor, entra en la Asamblea Nacional, primero se adhiere a los girondinos, que forman la mayoría.

A su vuelta a París se tendrá que enfrentar a Robespierre, de quien había sido muy cercano, estando cerca de convertirse en cuñados, pero con el que posteriormente sostuvo una gran enemistad y cuya proximidad a Hébert veía con antipatía. Fouché en traje de gala como director de la policía. Desde un comienzo, sin embargo, la relación con Napoleón I fue muy tensa. En cualquier caso, los servicios de Fouché eran valiosos, y se mantuvo en el cargo hasta 1802.

En ese tiempo, destapa la conspiración de Pichegru: Napoleón sufre un atentado con una bomba que había de estallar al paso de su carruaje. En el período que va de 1802 a 1804, Fouché vivió discretamente, amasando una fortuna que lo convirtió en el hombre más rico de Francia. Utilizó sus antiguos contactos para influir en el mercado bursátil, tanto empleando información privilegiada como manipulando el ánimo de los inversores. La campaña española de Napoleón se fue complicando poco a poco, y sus precarios éxitos militares sembraron más dudas y temores entre los bonapartistas más reticentes. En 1809 Fouché, sintiéndose seguro en su cargo, despliega todo su genio. Napoleón se encuentra en Austria junto con todo su ejército, y la posición defensiva de Francia es precaria.

Su caída definitiva del poder se produce en 1811. Según parece, el rey de Holanda, hermano de Napoleón, había sugerido a éste que Inglaterra, agotada por el conflicto, estaba dispuesta a negociar la paz. Se entablaron relaciones diplomáticas secretas para sondear al gobierno inglés, pero pronto Napoleón decidió no continuar con ellas. Sin embargo, Fouché, implicado en las mismas, decidió continuarlas en secreto. Tras el fracaso de la invasión contra Rusia y la posterior Batalla de Leipzig, en la que es derrotado, cae el régimen napoleónico. Fouché corre a París, pero llega tarde, pues Talleyrand se ha hecho con el gobierno y ha instalado a los Borbones en el trono francés. El nuevo régimen no es indulgente con Fouché, que se tiene que retirar.

Este era un hombre, sin comparación, más malo que Robespierre. Su venalidad no era tan manifiesta como la de Talleyrand. Traicionó y sacrificó sin remordimiento a todos sus antiguos camaradas o sus cómplices. La intriga le era tan necesaria como el alimento. Intrigaba en todo tiempo, en todas partes, de todos modos y con todo tipo de personas. Tras la derrota definitiva de Napoleón en la batalla de Waterloo negoció el traspaso de poderes con los aliados y contribuyó al retorno de la monarquía. Comienza a mantener relaciones con Luis XVIII y le ofrece el trono a cambio de un puesto en su reino como ministro.